Esta es la historia de 3 clavos. El clavo mayor, el clavo y el clavo menor.
Erase una vez una pared a la que por cosas de la vida le clavaron un clavo mayor, la pared estaba feliz con su clavo porque se puso a pensar en todos los cuadros y fotografias que podia poner en él... ¿pero qué pasa? El clavo mayor vió otra pared y le pareció más atractiva y se fue con ella, dejando a nuestra pared protagonista con el hueco vació... la pared estaba triste, pero pronto llegó otro clavo y se colocó en el espacio que dejó el mayor. La pared estaba feliz, porque aunque diferente y sin ser tan importante como el mayor, este clavo hacia que se sintiera a gusto, era novedoso a pesar que sabía que no podría colgar grandes cuadros en él ¿pero qué pasa? a la pared este clavo no la convencía y a ese clavo la pared tampoco la convencía, así que se fue el clavo. Entonces, despues vino el clavito, con el clavito la pared se dio cuenta que hacia mucho habia dejado de pensar en el clavo mayor, ya no le importaba lo que el clavo hiciera, y que si el clavito se quedaba o se iba le daba igual - mejor dicho, no queria estar con el clavito. Entonces, la pared estaba feliz viendo la carta de pinturas popular para ver el nuevo color que se daba.
¿Quién dijo que un clavo no saca otro clavo?
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