Contigo fui cruel. Siempre he odiado las citas a ciega. No sé porque acepté que nos presentaran por teléfono. Eres uno de los mejores hombres que he conocido: caballeroso, respetuoso, fiel, inteligente, con muchos planes para tu futuro y realización... pero tenías un pequeño problema: no me atraías físicamente. Triste.
El sábado que coincidimos en esa fiesta... sabes... no fue casualidad que mi grupo de amigos tambien estuviese ahí. Mientras esperaba por ti el corazón me latía y llegué a creer que me saldría por la boca. Miraba de un lado a otro buscando al hombre que llevaba una camisa negra y un pantalón jean. Cuando te acercaste no quiero imaginar la expresión de mi rostro... saludos, besos en la mejilla... me presentaste a tu hermana... llevaste a tu hermana... ¿Por qué llevaste a tu hermana a la cita? mujer al fin se dio cuenta de lo que cruzaba por mi mente. Cuando fuiste a comprar unas bebidas, me miró con compasión, me tomó de la mano y me dio luz verde para que me fuera en paz... “ya le daré una excusa...” No sé lo que te dijo. Sin embargo lo que restó de la noche me mirabas a lo lejos mientras iba prendida del brazo de un muchacho amigo del novio de una amiga, lo declaré mi protector, la presencia que impedía que te acercaras a hablarme en lo que restó de noche.
Con el tiempo el protector pasó a ser uno de mis mejores amigos y algunas veces, cuando nos vemos... me pregunta por ti mientras ríe...
No sé nada de ti, no sé que hay de tu vida. Desde esa noche perdimos el contacto. Desaparecí.
Interesante esa cronología... pero solo fueron 3? Si es asi, no rompes tantos platos como crees :P
ReplyDeleteamiga de mi alma, pero que malvada eres, se que puedes mostrarte fria, distate, cruel, cuado te da la gana, pero HASTA ESTE PUNTO??barbara!!
ReplyDeleteperdon... :P
ReplyDelete